Somos un colectivo anticolonial pluridisciplinario basado en la Amazonia ecuatoriana conformado por activistas, artistas y cineastas de las nacionalidades Sapara, Kichwa, y mestizxs. Soñamos con la selva como territorio de memoria colectiva y resistencia. Nuestra práctica oscila entre cine, video-arte, fotografía sosteniendo la resignificación del archivo, para reimaginar narrativas desde lo onírico, lo ritual y lo corporal.
[Más sobre Tawna]
Proyectos seleccionados (2019-2026)
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Llaki
- Nakiama
- Uyaway
- Ñuka Shuti Man
- Waklichishka
- Tuku
- Shun
- Iya (Panamazonia)
Acciones desde territorio
Kanua—Festival de Cine Flotante
Kawsay 1992
Un proyecto del colectivo Tawna @Centro de Arte Contemporáneo de Quito. ARTISTAS INVITADOS Angélica Alomoto César Piaguaje Eli Virkina Nina Gualinga Nancy Santi Tito Merino Gayas Paccha Chuji
CURADURÍA Mukutsawa Montahuano Ushigua
En la lucha como en la selva, nada se sostiene solo.
En 1992, en Pastaza, frente a las invasiones de los territorios indígenas, el avance de la frontera agrícola, la explotación petrolera y la colonización de los territorios, los pueblos y nacionalidades amazónicas realizaron múltiples asambleas. Como resultado de estas decisiones colectivas nació la Gran Marcha hacia Quito, organizada por la OPIP (Organización de Pueblos Indígenas de Pastaza), para exigir la titulación de las tierras.
La lucha no fue una elección, sino una forma de vida impuesta por las políticas estatales invasivas. Resistir nunca ha sido un acto azaroso, al igual que crear exige claridad al soñar, organizarse y sostenerse en comunidad. KAWSAY 1992 trae al presente un tejido de la historia y la resistencia para que florezca una memoria colectiva. El archivo de la marcha es un pedazo de mukawa, un canto, una foto cubierta de moho. Vuelve a respirar como organismo, igual que la selva en constante movimiento. La radio HF, las asambleas y los sueños fueron las tecnologías que permitieron conectar este tejido. Las decisiones se tomaban al amanecer, después de soñar juntos. Así se forjó una estrategia política que respondía al pensamiento ancestral y al presente.
En el camino, la chicha fue alimento y comunión. Las lanzas sostenían la
memoria y se vinculaban con los espíritus de la selva.
La oralidad y las lenguas Kichwa, Shiwiar, Achuar y Sápara dieron voz al
camino: cantos, gritos, tambores, risas y humor acompañaron una lucha
que era también celebración. La fraternidad entre pueblos se volvió
palpable en cada paso.
En las cerámicas habitan los kingu, como trazos de la memoria de las mujeres, niños, niñas, hombres, selva y territorio. Son ellas quienes sostuvieron la caminata, convertidas en serpientes con la chicha, la voz y la arcilla para defender su dignidad.
Esta exposición es un quiebre que convoca a desviaciones colectivas, en un presente en que las movilizaciones indígenas siguen siendo vistas como una amenaza, como un acto de “terrorismo”. Al mismo tiempo la lucha por los territorios resuena más que nunca, frente a la reforma de la ley minera y la nueva ronda suroriente que anuncia nuevos despojos. Nos convoca a recordar la potencia de la colectividad en las victorias históricas y reconocer que la selva camina en un constante diálogo, donde todo está vivo y todo se acompaña.
Allpamanta, kawsaymanta, jatarishun.
Colectivo Tawna