TAWNA


Puyo, Ecuador    |    

Somos un colectivo anticolonial pluridisciplinario basado en la Amazonia ecuatoriana conformado por activistas, artistas y cineastas de las nacionalidades Sapara, Kichwa, y mestizxs. Soñamos con la selva como territorio de memoria colectiva y resistencia.  Nuestra práctica oscila entre cine, video-arte, fotografía sosteniendo la resignificación del archivo, para reimaginar narrativas desde lo onírico, lo ritual y lo corporal.

[Más sobre Tawna]






Proyectos seleccionados (2019-2026)



Acciones desde territorio

Kanua—Festival de Cine Flotante



Nakiama

(Trenzado de Seres)





Serie de fotografías digitales y grabaciones de audio. 
Año: 2026


Premios:
La Amazonía es aquí: apoyo a la producción para comunicadores indígenas, 2025





Paju

El paju es el camino invisible por donde pasa nuestra fuerza. Cuando una persona sostiene desde atrás los brazos de otra persona, no es solo un gesto del cuerpo: es un puente entre ambos espíritus. En ese contacto se despierta la memoria, se comparte claridad y se entrega el conocimiento que vive en nuestra sangre.

El paju abre visión, ordena el pensamiento y fortalece el corazón. Es una conexión que atraviesa generaciones de mujeres, hombres, niñxs, plantas y seres que habitan la selva. Así reconocemos nuestra existencia como Nación Sapara un tejido vivo donde el saber se mueve, se comparte y se sostiene.

El paju no es una técnica. Es una forma de mantener encendida la memoria de quiénes somos.


Muskuy


Para el pueblo Sapara el muskuy (sueño) no es un descanso. Es otro mundo. Un espacio donde el espíritu camina, observa y recibe señales que no se ven en la vida despierta. El sueño es una conexión profunda que sostiene nuestra manera de vivir. A través del muskuy podemos ver lo que no se ve con los ojos abiertos. En esa visión entendemos una verdad que siempre está presente todo es uno, y uno es todo. 
Los seres, la naturaleza, los espíritus, nosotros... no estamos separados.

En el sueño recordamos esa unidad. Si un sueño nos muestra algo, lo respetamos. Si nos avisa, lo escuchamos, si nos guía, lo seguimos con el corazón abierto. Vivimos en diálogo constante con lo que aparece en la noche mensajes, advertencias, enseñanzas y presencias.

En el muskuy se abren puertas donde comprendemos que cada elemento tiene vida y que todo está conectado.Soñamos no para descansar, sino para ver, para comprender lo que la vida nos quiere decir cuando el cuerpo duerme y el espíritu sigue despierto.

El muskuy nos recuerda que somos parte de un solo tejido donde nada está solo y nada existe separado.







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